Into the wild

Preparado para vivir de la tierra….y sólo de la tierra. Este es el objetivo. La naturaleza en toda su inmensidad, adversidad, belleza….llanuras nevadas de pinos solitarios….desiertos rojizos de rocosas montañas…..montañas y montañas de inacabables cimas….
I now walk into de wild….

Sobrevivir en lo más inhóspito que nos ofrece la naturaleza, cazando para alimentarse, cruzando ríos, sufriendo por contratiempos, los fracasos y las desgracias (como matar un animal grande que no consigues aprovechar, o cruzar un río de cabal imposible)…pero tambien maravillandose del silencio y del eco de su propia voz, de la tranquilidad, de las conversaciones con sí mismo, de la absoluta libertad de no estar atado a nadie ni a nada…valiente, inconsciente, incluso loco dirán algunos…

“Dos años disfrutando del mundo, sin telefono, piscina, animales de compañia ni tabaco…la libertad definitiva, un extremista, su casa es la carretera….para que la civilización no lo corrompa”.
Alexander Supertramp, Fairbanks 1992, viviendo en un “mágico autobús”.


Y desde aquí, desde su paraíso, una retrospectiva en capítulos de como llegó hasta aquí.

Después de graduarse en 1990, Christopher McCandless, decidió dar sus ahorros, 24.000 dolares, a Oxfam, romper con el mundo (con carnets y tarjetas incluidas), con su atormentada família, en busca de lo que consideraba libertad absoluta, renunciando absolutamente a todo (menos a sus libros y a su escritura)…y convertirse en un habitante más del mundo, fuera de la civilización, minimizando el contacto humano, despojándose poco a poco de lo que fue su anterior vida antes del nacimiento de su nuevo “yo” (excesos materialistas, pensamiento abstracto, falsa seguridad, preparación para engrosar las arcas del mundo capitalista o ser un peón más…) para nadar en las aguas de la condición humana más antigua…

Invierno, primavera, verano….a dedo, a pie….la vida de esta nueva vida es contada por distintos narradores (él con sus diarios, la hermana), por retazos en el tiempo, moviéndose por unos paisajes de infarto, por una América del Norte de tierras casi vírgenes, en un aislamiento que le ofrece felicidad, tranquilidad, lleno de amor, ánsias de seguir andando el camino de la vida que ha escogido….y con algunos pocos contactos humanos (porque en esta vida, también hay sitio para el miedo y la soledad….)

Por el camino, se cruza con unos “vagabundos rodados”, como se llaman a si mismos, una encantadora pareja de hippies (con una triste historia en sus espaldas) que hacen, en parte, algo parecido, vivir marginados de la sociedad que no les satisface…; en otra, la gente de los pocos trabajos temporales que coje por necesidad, recogiendo maíz a cambio de comida en Dakota del sur, o en un sitio de comida rápida en una ciudad de la costa oeste, en donde acaba de perfilar su objetivo: prepararse para ir a Alaska la primavera siguiente y perderse allí en plena naturaleza.

En este camino de preparación baja el río Colorado en kayac (y sin permiso, la estupenda burocracia le pedía una formación y una lista de espera de 12 años) dirección México y perseguido por una patrulla policial hasta Wayne. “La libertad y la belleza sencilla estan demasiado bien para renunciar a ellas” escribe en su diario. Y a México….para volver a Estados Unidos de polizón en un tren de mercancías (la segunda vez que lo haga se llevará una buena paliza)….y parar a una ciudad (el contraste entre lo que allí ve, el tráfico, los altos edificios, el ambiente cargado y embrutecido de las noches, el reflejo de lo que él hubiera podido ser y no fue) para huir de nuevo y seguir su destino….

Alaska, la maravilla de la naturaleza en estado puro….pasando el invierno, el duro invierno de la necesidad, de la escasez de alimento….de agujerear el cinturón para agarrar unos pantalones cada vez más holgados…hasta la primavera, alegre primavera de comida, buen tiempo, de sonrisas, felicidad, y belleza…y de vuelta a un verano de hambruna en el que sobrevivir a la locura, buscando bayas silvestres, flores….sobrevivir atrapado en esta naturaleza…

Como en un puzzle, la vida de este “Alex Vagabundo” se va dibujando, se va comprendiendo su interior y la paz que encuentra en estos paraísos, pero muy especialmente en su amada Alaska, naturaleza preñada, cambiante, luminosa, inóspita, en la que encuentra su sitio y su morada, su autobús mágico.

Desbordante de una preciosita fotografia que irradia belleza y luminosidad, con una magnífica banda sonora (realmente soberbio Eddie Vedder, auténtico sonido del alma), algunos la han calificado de pueril, de falaz o de utópica, pero la maravilla de la película, basada en la novela de Jon Krakauer y en el mismo diario de McCandless, es que podemos disfrutar simplemente de su perspectiva posibilista sin perder la capacidad crítica, y emocionarnos un poco con este largo viaje al corazón de la naturaleza más espectacular de Estados Unidos…..

Todos ello, sin olvidar una frase absolutamente necesaria: “la felicidad sólo es auténtica cuando se comparte”….

Hacia rutas salvajes /Into the wild (Sean Penn, 2007)

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Acerca de Lux Lisbon

Desde pequeña fui una hormiguita del coleccionar Fotogramas y películas. Recortar y clasificar por actores, actrices, directores...y grabar películas. Llegué a superar las 600 cintas de VHS con lo que, grabando dos películas por cinta sin cortes publicitarios, debí contar con un patrimonio de unos 1200 films, que ahora van llenándose de polvo en un rincón. Pero que cifra más alta me pareció esa! Y cuánto cine miré y remiré. Luego, con la edad, por fin salí de mi cascarón de cintas, archivadores y maratones cinéfilas a través de las que soñaba y viajaba a otras partes del mundo. Pero por fin, llegaba el momento de ver mundo, el mundo de verdad. Qué gozo y placer fue ver de primera mano aquello que me parecía tan conocido, tan familiar. Y te das cuenta que cuando creces, la vida da vueltas y tu en ella empiezas a vivir lo que antes sólo habías soñado, imaginado y vivido en la gran pantalla o en una pequeña tele de tubo. Empiezas a cruzar charcos, probar continentes, conocer los días y las noches de las grandes capitales, de las míticas rutas, de la Historia del mundo. Y sigues viendo cine, y sigues soñando con él. Y sigues viajando. Y siempre quieres más y más y más....Pero, por suerte, esto sólo acaba de empezar. Esto es sólo el principio de mi viaje......
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7 respuestas a Into the wild

  1. bbecares dijo:

    Justo hace poco un amigo me hablço de esta peli y decía que el tio llevaba un estilo de vida parecido al mío pero leí la sinosis y no me pareció. Ahora leyendo esto lo creo aún menos. Ya me gustaría ser tan valiente!!

  2. Lux Lisbon dijo:

    Realmente no creo que se parezcan….él buscaba aislarse y desprenderse de todo lo que fue su vida anterior, minimizando el contacto con otros (nada de lazos ni raíces), dejando a su família y entorno para siempre, y buscando sólo en la naturaleza y en lo que ésta le pudiera ofrecer, su camino, su modo de vida….es como un ermitaño moderno, como el H.D Thoreau de Walden, pero llevado al extremo, por supuesto, aunque la base filosófica es esa….creo que lo tuyo tiene que ver más con el viajar para conocer culturas y mundos, y eso incluye interaccionar con el entorno, con la gente…además, tu instinto periodístico hace que quieras saber de los otros, de sus modos de vida, conocer y conocer, y no creo que renuncies a los lazos como Alex/Christopher decidió hacer….por eso lo de la frase final, porque el aislamiento tiene sus deficiencias….
    Si un dia tienes tiempo vale la pena que la veas, sobretodo, a parte de la historia en si, por la fotografia y la música….aunque dicen que o la amas o la odias, jejeje

  3. Bertika dijo:

    Poco puedo añadir a tu fantástica exposición. Simplemente decirte que seguí tu recomendación y ayer vimos la película. El veredicto? Sensación agridulce, me gusta. Me quedo, de todo lo visto, con “la felicidad sólo es auténtica cuando se comparte”.
    Sigue aportando ese poquito de tu felicidad a tus seguidores.
    Saludos!

    • Lux Lisbon dijo:

      Hola Bertika, me alegro realmente que mi reseña te haya incitado a verla!

      Y entiendo esta sensación agridulce, porque te la da precisamente la idea de esta frase en el contexto del film….y es que a pesar de que la perspectiva de volver a los orígenes, y renunciar a todo con lo que se ha convertido nuestra sociedad, pueda ser realmente atractiva, valiente, auténtica….tambien tiene un gran, garrafal fallo: somos animales sociales, y la compañia, el calor humano, es necesario como el aire que respiramos….de manera que a veces puede que el entorno nos falle, pero lo importante es a quien tenemos al lado en el camino de la vida 🙂

      salut!

      • Bertika dijo:

        Cierto!

        Y llevo todo el día con la última escena grabada en la mente, esa mirada…

        También me has incitado a ver “Profesor Lazhar” 😉 Te cuento en cuanto la vea…

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  5. Pingback: ‘Wild’, las rutas salvajes de Hornby y Vallée | La Turista Accidental

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